Lulu y Bubok

¿Eres un escritor o un artista aficionado y buscas una forma de distribuir tus contenidos?, ¿Tienes historias que quieres compartir con todo el mundo?, ¿Eres ese tipo de persona que allá donde vaya se lleva consigo su cámara fotográfica?, ¿Tienes algo que contar?

Es evidente que la combinación de las nuevas tecnologías con el proceso editorial ha conllevado grandes avances: a través de Internet podemos acceder desde cualquier lugar del mundo a obras inaccesibles, y además, cualquier persona puede editar por muy bajo coste.

Hoy en día, portales como Lulu y Bubok ofrecen todas las herramientas para convertir el contenido digital en creaciones comercializables.

Lulu, empresa fundada en 2002 por Bob Young, es una comunidad creativa con más de 15000 nuevos miembros semanales procedentes de 80 países. Lulu ofrece a los autores acceso al más rápido y extenso sistema de distribución disponible y les permite mantener el control absoluto sobre los contenidos y los precios de estos.

Bubok, en cambio, es un servicio de auto publicación que ofrece a sus usuarios la posibilidad de publicar de forma gratuita sus escritos. Bubok surge a finales del 2007 cuando un grupo de personas del mundo editorial, la tecnología y el diseño crean Bubok, con el objetivo de crear una plataforma de ayuda al autor adaptada a los nuevos tiempos. Cualquier autor puede tener su libro en formato digital (e-book) o en formato de libro físico.

El contenido generado por los usuarios crece de forma exponencial en los últimos tiempos y estos portales se han situado al frente de este crecimiento vertiginoso. Mas concretamente: las editoriales tradicionales en Estados Unidos publican en conjunto unos 120.000 libros, mientras que Lulu publicó 90.000 nuevos títulos creados por algunos de sus 1,2 millones de usuarios registrados. Bubok, al año de su lanzamiento, ofrece más de 2.187 libros en español, valenciano, gallego, euskera o catalán.

Estos portales ofrecen a las propias editoriales el uso de su plataforma para los fondos descatalogados. No hay tiradas iniciales, los libros se imprimen bajo demanda cuando alguien los compra y el %80 del beneficio es para el autor.

En un futuro no muy lejano algunas librerías como Garoa, tal vez posean maquinas de edición digital en sus dependencias como hicieron Barnes&Noble, haciendo realidad el sueño de la permanente disponibilidad de los libros sin necesidad de continuas reinversiones en nuevas tiradas: y queda por ultimo, claro, el lector, al que todo esto no puede sino que beneficiarle.


literatura-digital   bubok   lulu   self-publishing