No es fácil ser lector

Mientras atravesamos la peor recesión de la era moderna y todo el mundo se ajusta el cinturón, en el sector del libro seguimos absortos en el pasado. No llegamos a proponer ninguna proposición interesante ante los nuevos escenarios que se están dando lugar, y esto nos debería preocupar. ¿No deberíamos dar un nuevo rumbo a nuestras políticas antes de que sea demasiado tarde?

Esta semana hemos podido leer de como el número de ingresos de la prensa escrita por Internet en el año 2007 había incrementado un 31% respecto al periodo anterior. El número de libros comprados en soporte digital ya alcanzan el 8% del total. No es un porcentaje muy elevado pero ya empieza a ser significativo. Existe una demanda por un segmento del mercado.

El perfil del lector actual, la denominada generación del Baby Boomer, está cambiando. La generación de los Baby Boomers españoles, nacida en el periodo de mayor tasa de natalidad española, tuvo el libro como único medio de información y conocimiento. Se educó en un entorno donde tanto el ocio como el estudio convergían en el libro. Pero con el paso del tiempo la realidad ha cambiado, teniendo que hacer frente a un nuevo escenario. En este nuevo escenario, nuestros lectores disponen de mucho tiempo de ocio pero a su vez de una renta muy limitada. Y todo ello en un periodo donde el poder adquisitivo disminuye. ¿Qué soluciones les ofrecemos a los Baby Boomers?

Llegan nuevas generaciones, la generación pantalla. Las nuevas generaciones, están acostumbradas a recibir gran parte de su conocimiento exclusivamente por medios tecnológicos. Nuestros hijos, desgraciadamente, no vinculan el libro con el ocio. Ha cambiado el ocio cultural y no se puede seguir sacralizando el libro con su enfoque tradicional. Hay que amoldarse a las nuevas prácticas de ocio y de lectura existentes. ¿Qué soluciones les ofrecemos a las nuevas generaciones?

El crecimiento de la población inmigrante en España en los próximos 20 años llegará a ser hasta de un 20 por ciento. Los inmigrantes españoles tendrán una necesidad de buscar lecturas asociadas a sus raíces y culturas. Habrá lectores que buscarán una lectura distinta. Y lo mismo les sucederá a los emigrantes españoles que se desplacen a tierras lejanas y quieran disfrutar de la literatura española. No hay respuesta ante la globalización. ¿Qué soluciones les ofrecemos a los inmigrantes y emigrantes?

Desde la Librería Garoa creemos que el sector del libro, en conjunto, tenemos que dar un golpe encima de la mesa y encaminarnos hacia el futuro. Vemos que hay distintas iniciativas por distintas editoriales, pero no podemos esperar a que sea demasiado tarde y darnos de frente con un muro infranqueable. Y puede que estos momentos tan difíciles sean los más idóneos para poder realizarlo. Nuestro reto es hacernos un hueco en el futuro y pelear para que las próximas generaciones puedan disfrutar de ella como la hemos podido disfrutar nosotros.

Porque necesitamos leer, aquí y ahora, quizá más que nunca.


literatura-digital   lector   cultura-y-ocio