El baile

Antoinette bajo una figura infantil, es más que un simple personaje principal, dice verdades como puños. Dotada de una afilada percepción psicológica, Némirovsky condena en apenas cien páginas una historia donde la difícil relación madre-hija y el ansia de reconocimiento social se funden con la pasión por la vida y la busqueda de la felicidad.

La narradora cuenta la irritación adolescente de una niña de catorce años que ha visto cómo durante los últimos tiempos sus padres han prosperado gracias a un acertado giro bursátil y ahora son una adinerada familia que pretende formar parte de la alta sociedad francesa en el París del glamour de comienzos de siglo. Pero, como aún no han conseguido ese reconocimiento, los señores Kampf organizan un baile de sociedad dejando a Antoinette fuera de ese acontecimiento o esa ceremonia de iniciación como ella la entiende. Pronto la joven fraguará un modo de vengarse que provocará una humillación para sus padres.

Lo significativo del relato no es la historia en sí, sino esa despiadada visión de una sociedad, la situación absurda a que lleva la soberbia autoafirmación materna frente a ese dolor de rechazo provocado y sufrido por la adolescente que le llevará a una rabieta transmutada en odio de consecuencias tan dramáticas como reveladoras para el curioso lector. Sólo entonces, cuando la joven ve el resultado de su actuación, tras sentir una especie de desdén, de indiferencia despectiva, comprende que los adultos pueden sufrir por aquellas cosas más fútiles y pasajeras y en un destello inaprensible, al fin, adivina la humillación a que ha sometido a la madre en un mundo no menos injusto, además de malvado e hipócrita.

"El baile" tiene un tono profético, escrito el año previo al gran* *crack de la bolsa y cuatro años antes del nazismo, es la novela de un desastre en el que casi nada sucede y nadie se salva. Una obra indispensable de uno de los grandes escritores del siglo XX.

El baile

Autor:
Editorial: Salamandra
ISBN: 9788498380231

No habrá baile, no habrá nada. ¡Es una afrenta, un insulto, una conspiración de nuestros enemigos para ridiculizarnos, para acabar conmigo! Si viene alguien ahora, no quiero verlo, ¿me oyen? -prosiguió con violencia creciente-.